sábado, 14 de abril de 2012

SOBRE LA LIBERTAD

Incomprendida. Incomprendida y extraña, así me siento yo en esta casa, que cada día se me hace aún más irrespirable y más insoportable que nunca.
Cada te damos más libertad y tu nos das peores contestaciones. La libertad no la puede otorgar un individuo a otro, la libertad de un individuo no puede ser propiedad ni de otro individuo ni de ningún Estado, solo de la persona que posee esa libertad por el mismo hecho de ser persona.
La eliminación o la no ejecución de esa libertad lleva a situaciones de infelicidad que pone entre los propios individuos o entre un Estado y sus ciudadanos una distancia insalvable que nada no nadie puede evitar. La represión o la persecución de esas libertades por otro individuo, por un conjunto de ellos o incluso por un Estado, presupone la ilegitimidad de esa autoridad y elimina la legitimidad y la legalidad que en algún momento puede haber tenido para actuar. La actuación en situación de represión y el castigo de la autoridad otorga a esa autoridad el descrédito y la pérdida del respeto total y absoluto que el represaliado veía en la autoridad , siendo una persona, grupo de personas o Estado.
Por todo ello, el ser humano y, ninguna persona por extensión sin importar las condiciones físicas, sexuales, de edad, de pensamiento, religión o tendencia sexual; si fuera el caso, tienen el deber de doblegarse y domarse sobre ninguna autoridad ilegítima que prevé la supresión de las libertades  más básicas, solo la persona puede renunciar a su libertad, porque incluso en ese mismo acto hace uso de ella.

MKS

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