sábado, 2 de febrero de 2013

LA LLAMA DE LA VIDA... Prefacio (by MKS)


La vida puede ser como la llama de una vela; puede moverse al son del aire que haya a su alrededor, o simplemente arrasar con todo lo que se acerca a ella, sin embargo la llama nos fascina y nos deslumbra, adornamos el exterior de la misma con cristales para ver sus colores, o las formas en las que con esos cristales la llama de la vela iluminará la estancia.

También el fuego que prende la vela puede cambiar de color, dependiendo de donde se halle el mismo la tonalidad es distinta… azul, rojo, naranja, verde… las posibilidades son infinitas, la vida puede tener infinitas posibilidades. El color de la llama podrá cambiar las veces que sea, pero seguirá siendo fuego, fuego que nos calienta y protege, fuego que ocultamos al furioso viento para evitar que se extinga, pero siempre fuego al fin y al cabo. Al igual que la llama, la vida puede cambiar de un momento a otro, podemos adornarla, mejorarla o incluso cambiarla por completo, pero seguirá siendo nuestra vida, una vida que nos gusta y que disfrutamos cada minuto de ella, hasta el momento en el que ella sola se extinga en un abrir y cerrar de ojos.

Y cuando esta se extingue los que antaño la hemos compartido y hemos gozado con su luz, lloramos la pérdida de la llama extinguida, al igual que se llora cuando una vida se acaba. 

MKS